Hola a todas!!!
Llevo una semana intentando acabar esta entrada, pfffffffff...
Como no me habéis visto en el desarrollo del embarazo os voy a mostrar unas fotos en el 7º y 8º mes en el que asistí como invitada a a dos bodas respectivamente.
La primera tuvo lugar el 3 de septiembre, se casaba una compañera del cole y no había que ir excesivamente arreglada ya que, además de ser una boda de día, la novia quería que fuéramos sencillas, y lejos del calorazo previsto amaneció lloviendo y con fresquete.

Así que tuve que introducir al modelito la chaqueta marrón que me era imposible abrochar ;)
Como el ambiente iba a ser bastante húmedo decidí dejar de lado mi idea inicial de visitar la peluquería y peinarme yo misma con un semirecogido muy parecido a lo que llevo habitualmente pero un poco más elaborado,marcando mis rizos que se definen más con los días lluviosos y dando un toque con la diadema(en el resto de fotos no se aprecia, jo!)

La segunda boda fue el 24 de Septiembre, a un mes de dar a luz. Y ahí sí hizo calor, al menos durante la ceremonia, que luego en la cena al aire libre nos congelamos.

Era una celebración más formal y yo estaba en todo mi esplendor. De hecho la semana siguiente a este acontecimiento fue cuando ya me dio el bajón y empecé a encontrarme torpona, cansada...

(Tranquilas que esa mano en lo que deja de ser mi espalda es de mi marido, je!)

Nos lo pasamos fenomenal, disfruté muchísimo reencontrándome con muchos compañeros de facultad y de aquella etapa.

El vestido, de Zara, era una monada, con mil detalles: el drapeado en la zona del pecho, los bordados de flores en el bajo las tiritas de encaje en el doble tirante, botoncitos en la espalda... y a mí me quedaba como en la canción "cortito por delante larguito por detrás".
Hasta la próxima!
Prometo presentaros a mi pequeña Sara en la siguiente entrada.